el caleidoscopio multicolor: filtro 1
Anabel: Fácil de enfocar: La vida es de color rosa.
Que este oficio nuestro es duro y agrio, y hay que andarse
con los pies de plomo: Pues sí. Pero también tiene sus
gratificaciones. Tomemos por ejemplo a Anabel. Pero ¿quién
se piensa que es esta vivilla? ¿Quién se piensa que es
su madre Rosa Mari? Aunque por otra parte, ¿quién iba
a decir que tras aparecer por Londres para enderezar la vida torcida
de su hija se iba a encontrar con que su propio rumbo tomaría
un giro improvisto de tantos grados como la adición de sus años
a los de Terry y Maruja?
Pues bien, la respuesta a la suma es, por lo menos este año,
180 exactamente; y en cuanto a la pregunta de ¿Quién iba
decir? la respuesta no es muy importante que se diga. Sólo que
todo este asunto también es bueno para nuestros negocios, que
como ya se ha dicho, hasta los hermanos han venido a preguntar lo que
podemos hacer para que el río vuelva a su cauce. Esa es una de
nuestras gratificaciones, el decirle a ellos que se hará todo
lo posible, pero ya se sabe, a río revuelto ganancia de pescadores.
En realidad, lo que pasó fue lo siguiente, lo que pasó
es que Terry, además de tocar el acordeón, hace tiempo
que ya sabe lo que es eso de caérsele a uno las plumas, las plumas
de la experiencia, se entiende, y por lo tanto, también sabe
que la vida es corta para andarse con tonterías. Por conocer
él conocía muy bien a Maruja con quien, como se sabe,
ya tuvo sus más y sus menos cuando aún no era viuda. Y
claro, Maruja siempre siguió ahí al pie del cañón,
erre que erre y dale que te pego de insinuación en insinuación
intentando persuadir a Terry con su continua y sutil presencia en el
bar `Derry' de que en el juego del amor hay lugar para los dientes postizos.
Como si Terry necesitara esa lección de mecánica biológica,
como si ya no se la supiera de pe a pa.
Sin embargo, con toda su apariencia y sus tatuajes obscenos y todo Terry
no es malo. El sólo sigue la corriente. Al principio cuando Rosa
Mari llegó a Londres y decidió quedarse hasta que su hija
Anabel se enderezara un poco, ella pasaba bastante tiempo con Maruja
en la pensión. Pero Rosa Mari es una mujer que necesita el contacto
con la gente. No hay que olvidar que ella es tabernera y cuando uno
de los domingos fue a ver que tal estaba el bar donde trabajaba su hija,
todo empezó a cambiar.
Los domingos hay música irlandesa en directo en el Derry House.
Y a Rosa Mari no se le ocurrió más que preparar unas tapitas
para animar la hora del aperitivo. Muy bilbaína ella, se metió
en la cocina y al rato, toda la barra del bar estaba llena de croquetas,
mejillones, pinchos de tortilla y demás. Por supuesto, como a
los británicos les encantan las tapas, a Terry le fascinó
la genial idea. Terry empezó así a hacer buenas migas
con Rosa Mari. Pero nada serio. Para Rosa Mari también era una
buena excusa para vigilar a su hija un poco más de cerca.
Al cabo de un mes, a Rosa Mari no le apetecía nada volver a Bilbao
y con el pretexto de que Anabel no había encontrado nada todavía
decide quedarse un tiempo más. Terry además le propone
que trabaje en el Pub durante el tiempo que decida quedarse y la verdad
es que el local empieza a convertirse en algo así como el Derry
Tapas House.
Con todo, Anabel no es la única que se sube por las paredes.
Maruja, que al llegar Rosa Mari se hizo un poco amiga, empieza a sentirse
celosa por la amistad que une a Rosa Mari con Terry. En realidad, como
durante todo este tiempo, Rosa Mari había vivido en la Pensión
Maruja y no sabía mucho como funcionaban las cosas, Maruja aprovechó
de la ocasión para sacarle más dinero de lo necesario.
Poco a poco Terry le pone al corriente del tipo de persona que es
Maruja con breves insinuaciones. Pero a Rosa Mari todavía
le hace falta seguir en la casa de Maruja y a la vez también
le da un poco de pena todo lo de la vida familiar y los hijos muertos,
y los nietos tan lejos y demás.
Aún así, los celos de Maruja crecen día a día
hasta que todo explota en una discusión que tienen en la pensión.
Maruja ataca a Rosa Mari y se arañan y se tiran de los pelos.
Rosa Mari huye de la pensión y busca refugio en el Derry House.
Anabel no está y Terry intenta consolarla. Y así es como
todo empieza de verdad.
Ni que decir tiene que, Anabel va a, nunca mejor dicho, `AaalucinaR'
con lo que va a ver y con lo que va encontrarse a su alrededor. Nosotros
todavía no sabemos lo que va a pasar con esta historia pero,
la verdad sea dicha, Rosa Mari y Terry hacen una pareja formidable.
Y en cuanto Anabel tampoco hay que olvidar que ahí está
Gorka para confortarle un poco y reirse también, y seguir sus
aventuras. Sobre todo las de Gorka cuando venga a revolucionar la vida
de su director de tesis. !Ah! y tampoco hay que olvidar a Agustín
Matas que, como un príncipe triste en su castillo solitario,
sigue enamoradísimo de Anabel.